Informe de sostenibilidad 2025
Impulsando la e-movilidad sostenible
Perspectivas
El trabajo documentado en este informe representa un solo año de una transición que se desarrollará a lo largo de décadas. La recarga de vehículos eléctricos (VE) entra en una fase mucho más exigente, definida por la utilización más que por el despliegue, y por el software más que por el cobre y el acero.
Los compromisos que aquí se recogen están calibrados de forma deliberada. Preferimos señalar una dirección con convicción antes que fijar fechas que todavía no estamos en condiciones de defender.
Qué esperamos que cambie
Del despliegue a la utilización
Durante la mayor parte de la última década, el éxito se medía en puntos de recarga instalados y megavatios conectados. Esa lógica está dejando de funcionar en los mercados maduros, donde el despliegue de infraestructura ha ido por delante de la adopción de vehículos. Los operadores que mejor se adapten serán los que traten los datos, el software y la experiencia del cliente como sus principales activos competitivos.
Un entorno de capital cambiante
Las fusiones y adquisiciones recientes en el sector de la recarga se han repartido entre ventas forzadas y reorientaciones estratégicas, y la nueva financiación se inclina hacia la deuda respaldada por los flujos de caja operativos. Los clientes son cada vez más rigurosos con lo que compran, con la rapidez con la que se amortiza y con si mejora la rentabilidad de cada emplazamiento.
Una regulación más estricta
Las obligaciones de la CSRD se trasladan en cascada de las grandes empresas a sus proveedores, por lo que más clientes necesitarán información ESG estructurada obtenida directamente de sus plataformas de recarga. La Ley de Ciberresiliencia, el Reglamento de Datos de la UE y la Directiva NIS2 convierten el cumplimiento normativo, cada uno a su manera, de un ejercicio documental en una capacidad operativa.
Presión sobre la red eléctrica
Los retrasos en las conexiones, los costes de los picos de demanda y la capacidad limitada están cambiando el diseño de los emplazamientos. El almacenamiento en baterías, la gestión dinámica de la carga (DLM), la participación en centrales eléctricas virtuales y la recarga inteligente vinculada a las franjas de generación renovable se están convirtiendo en lo básico, y es en la capa de plataforma donde se coordinan estos sistemas.
Dónde centramos los esfuerzos
En 2025, el crecimiento del negocio y la huella ambiental avanzaron en direcciones distintas, y la distancia entre ambos aumentó. Ese es el patrón que queremos mantener, y en continuarlo centramos nuestros esfuerzos:
Datos y medición
Inventarios del alcance 3 más precisos, una metodología más clara para cuantificar el impacto que facilitamos y las bases para una verificación externa en los próximos ciclos de información.
El propio producto
Recarga inteligente que desplaza el consumo hacia franjas de generación más limpia, integraciones de gestión de la energía que reducen el impacto de los picos en la red, informes que permiten a los operadores exportar datos de emisiones verificables y capas de orquestación que coordinan baterías, energía solar y señales de la red.
Operaciones y cadena de suministro
Elección de regiones y proveedores en la nube que reduzcan la intensidad de carbono de la computación, criterios de selección de proveedores que den un peso real al desempeño climático y un diálogo continuado con los proveedores estratégicos sobre objetivos de reducción de emisiones.
Gobernanza y seguridad
Para cualquier empresa que opere infraestructura crítica, la ciberseguridad ya no puede separarse de la sostenibilidad. Prevemos seguir reforzando nuestros controles, la formación y la preparación ante incidentes de acuerdo con el marco de la CRA y la NIS2, y profundizar la implicación del consejo de administración en las prioridades de sostenibilidad.
Nuestro papel en el futuro
Intentamos ser precisos sobre qué tipo de empresa somos en esta cadena de valor. AMPECO no posee hardware de recarga, no vende electricidad, no despliega infraestructura ni opera los emplazamientos que atienden a los conductores. Somos una plataforma de software, y nuestra influencia en la transición energética es facilitadora, no directa. Decirlo con claridad importa, porque las afirmaciones de sostenibilidad que peor envejecen en este sector son las que confunden el alcance de una plataforma con su impacto.
El ecosistema de la recarga de VE está fragmentado por naturaleza. El software es la capa en la que esa fragmentación se agrava o se resuelve. Una plataforma que mejora la disponibilidad, aumenta la utilización, reduce los costes operativos, integra la recarga con la red eléctrica y pone datos verificables a disposición de los operadores está haciendo el trabajo que hace económicamente posible el resto de la transición.
De cara al futuro, nuestros compromisos son concretos y no meras aspiraciones: ampliar el alcance y la calidad de la información que publicamos en el próximo ciclo, consultar a los grupos de interés qué datos adicionales les resultarían útiles y seguir invirtiendo en las capacidades del producto que generan resultados medibles para los clientes. Este trabajo nunca termina. Nuestro papel es seguir construyendo la plataforma de software que impulsa a los grandes proveedores de recarga de VE y explicar con honestidad cómo avanza ese trabajo.