El sector de la recarga de vehículos eléctricos evoluciona y se esfuerza por seguir el ritmo de la rápida adopción de los vehículos eléctricos (VE). Uno de los mayores obstáculos para su expansión es la limitada capacidad de la red eléctrica. A medida que crece la demanda de infraestructura de recarga, resulta difícil instalar estaciones de recarga en ubicaciones clave si la red local no puede soportar una carga adicional. Sin embargo, responder con rapidez a las nuevas necesidades de recarga es esencial para maximizar el retorno de la inversión.
Para 2035, los VE podrían representar entre el 6 y el 8 % de la demanda mundial de electricidad, frente a solo el 0,5 % actual. Este aumento pone de relieve la necesidad urgente de una gestión de la energía más inteligente y de estrategias que animen a los conductores de VE a participar en programas de flexibilidad de la red.
Veamos cómo la flexibilidad energética y los mercados de flexibilidad abren nuevas oportunidades en la recarga de VE.
Flexibilidad energética en la recarga de VE: los términos clave
Los servicios de flexibilidad han surgido como respuesta a tres cambios fundamentales: la transformación de la distribución eléctrica tradicional, el crecimiento de las fuentes de energía renovable y los picos de demanda eléctrica, provocados en parte por la recarga de VE. La distribución de electricidad ha pasado de un modelo lineal a un sistema descentralizado, lo que hoy llamamos red descentralizada o inteligente (smart grid). Esta arquitectura moderna integra tecnologías de comunicación bidireccional, recursos energéticos distribuidos y sistemas de control inteligentes que permiten la supervisión en tiempo real y la gestión de los flujos de electricidad en todos los niveles de la red. En este nuevo marco, cada etapa del suministro eléctrico implica a participantes distintos que desempeñan funciones esenciales en el mercado eléctrico.
Esta transformación ha dado lugar a plataformas de negociación especializadas en las que se monetizan estas capacidades. Los mercados de electricidad y de flexibilidad funcionan como bolsas de energía en las que se negocian productos de flexibilidad concretos. Estos productos representan, básicamente, la diferencia entre la demanda eléctrica original y la demanda ajustada que se obtiene mediante cambios de consumo incentivados. Por ejemplo, cuando un hogar reduce su consumo eléctrico en respuesta a incentivos, crea una nueva curva de demanda. La diferencia entre el consumo teórico y el real se convierte en un activo negociable en los mercados de flexibilidad.
La oferta
En el lado de la oferta están los proveedores de servicios de flexibilidad (FSP, Flexibility Service Providers): entidades que prestan servicios de flexibilidad ajustando su producción o sus patrones de consumo de energía. Entre ellos pueden estar agregadores, consumidores industriales, consumidores residenciales con dispositivos inteligentes, operadores de almacenamiento de energía y generadores renovables.
La demanda
Las empresas de red, como los operadores del sistema de transporte (TSO) y los operadores del sistema de distribución (DSO), forman el lado de la demanda del mercado de flexibilidad. Buscan soluciones de flexibilidad para afrontar los problemas de estabilidad de la red que provocan la integración de las renovables y los picos de consumo a determinadas horas del día. Establecen criterios para la flexibilidad que necesitan y crean así oportunidades de mercado para los proveedores.
Los CPO en los mercados de flexibilidad
Los operadores de puntos de recarga (CPO) suelen participar en los mercados de flexibilidad de forma indirecta, a través de agregadores especializados. Establecen relaciones contractuales formales con estos agregadores y desarrollan activos de flexibilidad según los requisitos del mercado. Gracias a estos acuerdos, los CPO pueden obtener ingresos adicionales con los activos que se negocian en el mercado de flexibilidad.
Los CPO suelen tener obligaciones normativas relacionadas con la estabilidad de la red que les exigen respetar las limitaciones de consumo que solicitan los DSO. No obstante, conviene señalar que estas normas suelen proceder de los reguladores públicos y no directamente de los DSO. Los reguladores establecen un marco equilibrado en el que los CPO deben respetar los límites de la red. Estos mecanismos se aplican normalmente mediante programas estructurados de respuesta a la demanda.
Activos de flexibilidad
Un activo de flexibilidad puede ajustar su consumo o su producción de electricidad. En el lado del consumo están los activos de demanda: la infraestructura de recarga de VE, los dispositivos domésticos inteligentes y los sistemas industriales con consumo regulable. En el lado de la producción están los activos de generación, como los recursos energéticos distribuidos (DER), entre ellos paneles solares, aerogeneradores y generadores de gas. Los sistemas de almacenamiento de energía funcionan como recursos de consumo y de producción a la vez, lo que permite una flexibilidad bidireccional. Los agregadores actúan como facilitadores del mercado: combinan numerosos activos de flexibilidad pequeños de distintas fuentes en recursos más grandes y unificados, con mayor valor de mercado, y así permiten que los participantes más pequeños accedan de forma conjunta a mercados de flexibilidad a los que no llegarían por separado.
Flexibilidad energética en resumen
En pocas palabras, la flexibilidad energética en la recarga de VE es la capacidad de ajustar de forma dinámica el consumo de potencia en respuesta a las señales del mercado de flexibilidad. Para prestar servicios de flexibilidad, los CPO deben integrarse primero con los DSO locales o con agregadores de flexibilidad.
Oportunidades de negocio para los CPO en los mercados de flexibilidad
Los CPO y sus sistemas de gestión de puntos de recarga (CPMS, Charge Point Management System) disponen de información valiosa sobre el comportamiento de recarga de los conductores de VE. Distintos actores del mercado de flexibilidad pueden aprovechar estos datos para prever el comportamiento de los conductores de VE y, a partir de esas previsiones, crear solicitudes de flexibilidad más sostenibles. Esta importante ventaja competitiva se consigue aplicando métodos probados para controlar la demanda eléctrica.
En la recarga de VE, un activo de flexibilidad puede ser un circuito, un equipo de suministro para vehículos eléctricos (EVSE) o un punto de recarga capaz de responder a solicitudes de terceros. Esto se consigue con mecanismos como la programación de la recarga inteligente y la gestión dinámica de la carga (DLM).
Cuando se crea un activo de flexibilidad en un CPMS, este genera datos históricos que reflejan los patrones de consumo. Estos datos permiten prever el consumo durante un periodo determinado, incluidos los hábitos de recarga doméstica, lo que ayuda a optimizar el potencial de flexibilidad.
Los CPO pueden obtener ingresos de los activos de flexibilidad mediante mecanismos que optimizan los costes energéticos, la participación en los mercados de energía a través de acuerdos con agregadores de flexibilidad y la oferta de servicios de valor añadido. Estas son las principales formas de monetizar la flexibilidad:
1. Respuesta a la demanda
Los CPO pueden ajustar las cargas de recarga en respuesta a las señales de la red y recibir pagos de las empresas de energía o de los operadores de red por reducir la demanda en horas punta. Al participar en programas de respuesta a la demanda, contribuyen a equilibrar la red y obtienen incentivos económicos.
2. Optimización por franjas horarias (ToU)
Gracias a las tarifas eléctricas variables según la hora (Time-of-Use, ToU), los CPO pueden programar las sesiones de recarga cuando la electricidad es más barata, lo que aumenta sus márgenes y les permite ofrecer precios competitivos a sus clientes.
3. Servicios Vehicle-to-Grid (V2G)
Los CPO pueden habilitar la recarga bidireccional, que permite a los VE devolver electricidad a la red en los periodos de máxima demanda. Pueden cobrar este servicio a sus clientes, recibir pagos de los operadores de red por aportar capacidad de equilibrio o aplicar modelos de reparto de ingresos en los que los propietarios de VE reciben una parte de los pagos por flexibilidad.
4. Monetización de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS)
Al integrar almacenamiento estacionario en baterías, los CPO pueden almacenar energía cuando es barata y utilizarla en horas punta, lo que reduce sus costes de compra de energía. También pueden vender la energía almacenada a la red u ofrecer soluciones de suministro de respaldo a empresas.
5. Arbitraje con energía renovable
Los CPO que integran energía solar o eólica en su infraestructura de recarga pueden vender a la red el excedente de energía renovable o almacenarlo para más tarde, aprovechando las tarifas de inyección y otros incentivos.
6. Servicios premium de recarga inteligente
Los servicios de recarga inteligente se conectan con los mercados de flexibilidad mediante una propuesta de valor estratégica: los CPO aprovechan la preferencia de sus clientes por una experiencia de recarga premium para crear recursos de flexibilidad comercializables. Con precios diferenciados según la velocidad de recarga, la prioridad o el uso de energía verde, los CPO pueden introducir suscripciones y planes premium para los clientes dispuestos a pagar por una recarga más rápida o más sostenible.
El camino hacia la participación en los mercados de flexibilidad
Los CPO se enfrentan a dificultades iniciales al entrar en los mercados de flexibilidad, como la actualización técnica de la infraestructura existente y las diferencias normativas entre regiones. Sin embargo, estos obstáculos se superan cada vez más con enfoques estratégicos. Los operadores con visión de futuro comprueban que las inversiones en capacidades de control avanzadas, aunque exigen un capital inicial, generan nuevas fuentes de ingresos valiosas a medida que maduran los mecanismos de mercado.
Muchos CPO ya consiguen equilibrar sus obligaciones de servicios a la red con la experiencia del cliente gracias a soluciones de recarga inteligente que satisfacen ambas necesidades a la vez. Las alianzas con agregadores experimentados resultan especialmente valiosas: dan acceso al mercado a los operadores más pequeños y simplifican la participación en la flexibilidad. Así, los CPO de todos los tamaños disponen de vías para aprovechar esta oportunidad en crecimiento.
Impulso estratégico con AMPECO
Pese a las dificultades de entrar en estos mercados concretos, los CPO con visión de futuro deberían elaborar hojas de ruta estratégicas para desarrollar progresivamente sus capacidades de flexibilidad. Este mercado representa una importante oportunidad de ingresos a largo plazo a medida que se acelera la electrificación del transporte, y los CPO deberían tenerlo presente. Si eligen con cuidado los primeros segmentos de mercado y establecen alianzas básicas, los operadores con visión de futuro pueden captar las primeras oportunidades de ingresos y, al mismo tiempo, prepararse para una participación más amplia a medida que maduran las capacidades técnicas y evoluciona el marco normativo.
AMPECO busca continuamente enfoques innovadores para seguir siendo un socio de confianza para los CPO que invierten en oportunidades de negocio a largo plazo. Por eso ya hemos implementado funciones que ayudan a los agregadores y a los CPO a crear activos de flexibilidad e integrarse con distintos sistemas para responder eficazmente a las solicitudes de flexibilidad. Nuestra plataforma simplifica la transición operativa y, junto con la experiencia adquirida en colaboraciones con diversos operadores de flexibilidad, permitimos a los CPO tomar decisiones informadas sobre la negociación de flexibilidad.